martes, febrero 28, 2012

Seis años


No haremos una revisión detallada de los momentos que han transcurrido hasta la llegada de este día. Tampoco revisaremos las palabras abandonadas en este lugar a su suerte, muertas de vergüenza ellas, a la espera de una lectura que no llega. Ni justificaremos la existencia de este cajón mohoso en el cual archivar desvaríos e imprudencias, espejos rotos y fotografías amarillentas de paupérrimas glorias que no se añejan sino se pudren.

No los haremos. Porque no somos nosotros. Nunca somos nosotros.

Excavar en las causas y las justificaciones sólo me llevará a un rincón oscuro donde como una de las abandonadas me regodeaba en llorar y sacarle rédito a dolores insignificantes. Es darle demasiada importancia a algo que simplemente pasó, como todo pasa.

Seis años, con sus días y sus noches, son sólo eso, seis años. Y a nadie le importan los rutinarios días ni las espeluznantes noches.

He hablado de todo y por supuesto nunca he dicho nada, he sido un zumbido y una terquedad, una obstinación y un tiempo sobrante. No puedo decir que me gusta pero puedo decir que todo resulta estar menos jodido que entonces.

Las cosas caen a la velocidad que deben caer y se marchitan y se gastan y son olvidadas y qué le vamos a hacer.

Lo valioso es que venir acá y escribir acá no es una obligación, ni un compromiso ni una necesidad. Sucede. Como sucede que me de gripa o me coma una montaña de galletas.

Este lugar no me necesita ni yo a él.

Y en estos seis años de no tener nada qué decir, de ver mis dedos cada vez más lentos y mi pensamiento cada vez más renco he aprendido algo: nada de lo dicho acá soy yo.

No hay que entenderlo. Este blog cumple hoy seis años y si algo ha de celebrarse al respecto es que puede encontrarse en él de todo, menos algo que pueda llamarse verdad.

Gracias por venir, por irse, por no querer quedarse.

4 comentarios:

Jorge Ampuero dijo...

Felicidades por el aniversario blogger y que vengan más.

Un abracito...

Diego Niño dijo...

Quizás haya más verdad de la que se puede aceptar, quizás hayan más razones para celebrar de las que se pueda admitir…

¡Felices seis años!...

Saludos desde la fría y lluviosa Bogotá...

Leo Le Gris dijo...

nunca somos nosotros, pero lo que escribimos son huellas en la arena del tiempo y aunque intrascendentes develan lo que fuimos, que no sean 6 años sino 6 lustros

saludos

Leo

Televisores Bogota dijo...

felicidades por tu blog y por este espacio de cultura , saludos