16:06

A ver realidad, ¿usted y cuántos más?


Nunca me he podido, ni me podré explicar, creo, el conflicto tan impresionante que algunos padres y maestros tienen con la realidad. Yo sé, más que nadie, que el mundo puede ser una grandísima porquería, que cada vez estamos más llenos de peligros -y sobre todo de miedos-

nuevos; que las cosas malas se suelen conocer en la calle y no en la casa, que las ciudades son inseguras, que hay pobreza (¡horror!) y dolor y miseria.

"El mundo fue y será una porquería, ya lo sé" cantó el tanguero, pero no va a dejar de serlo porque dejemos de salir a la calle, porque dejemos a nuestros hijos y alumnos encerrados en una caja de cristal.

Por supuesto, la sobrexposición a películas violentas, escenas con contenido sexual fuerte y lenguaje soez a temprana edad, no me parece una alternativa saludable; sin embargo, la solución no es simplemente prohibir el programa de televisión, botar el libro, prohibir la amistad con el niño que dice groserías.

Para ser sincera, yo nunca escuché una grosería en mi casa: hoy mi boca es una alcantarilla cuando quiero. He visto miles de películas de terror y aún no he salido con una motosierra a acariciar a la gente a la que no le simpatizo. Me encanta ver campeonatos mundiales de baile y soy una pésima bailarina.

Lo que me aterra y me preocupa a la vez es que la propuesta de muchos educadores se centre en el uso de estrategias que permitan convertir a los colegios en ambientes tranquilizadores cada vez más alejados de la realidad ostensiva; lugares cómodos en los que todo este construído con "azúcar, flores y muchos colores". Desde esta perspectiva hay programas de televisión que los niños no pueden ver, palabras que no pueden decir, prendas que no pueden usar -lo que resulta entendible en cierto grado- pero también parece haber obras literarias censurables. Aunque resulte difícil de creer, aún existen libros, obras de teatro, películas, que de manera sutil se prohíben en los colegios.

Entiendo que el Marqués de Sade no es la mejor lectura para un niño de 8 años o que Rambo puede no ser considerada como una obra maestra del cine... pero ¿quién soy yo para decirlo? El punto es que los criterios de "censura" de obras literarias en los colegios son siempre arbitrarios y casi siempre son fijados por personas ajenas al trabajo de un aula de clase en la que se dicte literatura; a veces las personas que censuran no han leído las obras; pasa lo mismo con las obras de teatro y las clases de drama y no faltará el profesor de biología o inglés que también tenga sus conflictos institucionales.

Puede ser también que se censuren cosas que no se conocen.

En este punto, dirá algún lector, la palabra censura resulta fuerte. ¿Censura en los colegios?, ¿en esta época? Bien sea a modo de sutil sugerencia o amable petición existen muchos docentes que no pueden dictar sus clases con las herramientas y libros que quisieran utilizar; algunos no pueden llevar a sus estudiantes a una salida pedagógica: creámoslo o no hay padres temerosos de que sus hijos "se unten de pueblo".

El tipo de padres al que me refiero es el que al sorprender a su hijo viendo una película violenta apaga el televisor, grita, prohíbe y no da explicaciones. O el que bloquea los canales sin avisar. O el que prefiere que su hijo no salga a jugar con los niños del conjunto porque "vaya uno a saber que mañas tienen". O los que creen que todas las adolescentes son unas libertinas pero su hija es una blanca paloma.

No existe un manual para ser buenos padres, ni buenos docentes -así las facultades de educación digan lo contrario- pero yo pensaría que todo tiene que ver con el equilibrio, con la serenidad, con el conocimiento. Hay que informarse, hay que leer, hay que aprender: no puede uno dejar a su hijo en la casa porque estornudó, ahora con esta epidemia de la gripe. No puede uno encerrarse en el clóset a vivir de enlatados y agua que se filtra por una grieta de la pared.

Del mismo modo, no podemos pretender que los niños y los jóvenes no escuchen jamás una mala palabra, no tengan amigos, no salgan. Mostrar, explicar, no es defender. Esa postura retrógrada según la cual las clases de educación sexual promueven la promiscuidad; la declaración de Benedicto XVI en contra del uso del condón; la prohibición de una obra de teatro porque la protagonista es una prostituta y tal vez los estudiantes crean que esa es una opción laboral; sugerir que una película no se vea porque como el actor se suicidó de pronto empieza una epidemia de suicidios.... Esa postura retrógrada no es un intento de proteger, es un perverso modo de insultar la inteligencia de hijos y alumnos.

¿Será que los jóvenes son tan, pero tan, pero tan poco inteligentes?, y de serlo ¿no será que la falta de contacto con la realidad ha influído?

Es triste que haya personas jóvenes con miedo de salir a la calle, o que no saben cómo defenderse y movilizarse en la ciudad... bonitos inútiles cuyos padres se encargaron de encerrar en una burbuja que irremediablemente explotará a la muerte de éstos y que dejará a aquellos de cara frente a un mundo que aunque cruel, es capaz de contener una cierta belleza que les será ajena siempre. En tiempo de la aldea global, para estos niñitos consentidos el mundo vuelve a ser "ancho y ajeno".

Acostumbrados a vivir en una mentira acaramelada, incapaces de enfrentar a la realidad y mucho menos de cambiar el mundo.


14:23

¿Vale la pena ser lambón?


Me emputa la lambonería. Me emputa la gente que puede pasar sin darle un buen regalo a su chino en el cumpleaños pero tiene que ser la que más pone para la vaca del cumpleaños del jefe. Me emputa la gente arrodillada que no tiene otra forma de destacarse distinta a su amabilidad y "acomedimiento". Me emputa cuando la gente no es acomedida por vocación sino por conveniencia. Me emputa la gente que a la más mínima voz de plata o de nimio reconocimiento es capaz de vender a la mamá con tal de congraciarse con el mundo.
A todos nos ha pasado. Tenemos un compañero de trabajo que no hace nada, consumido por el desorden, mediocre como él solito el pobre (aunque él se cree el pipí del niño Jesús), ahorcado con la cantidad de vainas que todavía tiene pendientes; en la época de renovación de contratos o de ascensos o de restructuración, acudimos a una transformación más que milagrosa: del desorden de antaño, la quejadera, la falta de planeación, todas esas virtudes que caracterizaban al sujeto en cuestión.
Es diferente ser un genuino culipronto (el que siempre ofrece su ayuda desinteresada, de corazón y se ofrece para hacer tareas porque quiere y no porque busca congraciarse, el que ayuda y cede el puesto, el buena gente por excelencia, miembro de ANACUPRO ) a ser un arrodillado convenenciero.
Conozco personas que son capaces de negar los principios que les inculcaron en sus casa, de cometer fraude, de traicionar amigos de acusar a gente inocente de actos innombrables y mostrarse impasibles frente a las consecuencias con tal de mantener su imagen frente a los superiores de turno.
Conozco personas que siempre están de acuerdo con la opinión del jefe así los perjudique. Y esa gente suele ser tan estúpida que a veces no se entera de que los comentarios despectivos del jefe también van dirigidos hacia ella.

¿Vale la pena ser lambón? Probablemente sí. Más allá de ganarse el desprecio de sus compañeros de trabajo, de verse expuestos al ridículo constantemente y de poner de manifiesto su mediocridad excesiva, los lambones suelen lograr lo que quieren: perpetuarse en sus tareas triviales, asegurar el sueldo, convertirse en parte del mobiliario de la empresa. A la vez, se les reconoce como personas faltas de criterio y carácter y todos los que les rodean tienen claro de que son palomas mensajeras del jefecito.
Si lo que uno quiere es asegurar sus tres monedas mensuales, sí. Vale la pena ser lambón.

Con los cambios de administración de las organizaciones los lambones suelen salir. y su falta de mérito les impide reubicarse de manera rápida; lo importante es que tan pronto se ubiquen de nuevo volverán a ser los perritos falderos del mandamás de turno y defenderán a capa y espada los principios que otrora denigraran.

Sus antiguos jefecitos se olvidarán de ellos. Sus antiguos compañeros evitarán saludarlos. Y estos mediocres hombrecitos seguirán sonriendo mediocremente, sintiéndose felices de nunca quedar mal con nadie, con un regustillo a mierda en lengua de tanto haber lamido traseros.

20:36

Habitable de nuevo


La ciudad con la que me reconcilié gracias a ti. La imagen, salió de aquí

Hace mucho no me montaba en ese bus. Hace mucho no pasaba por esos lugares en los que dejé regada mi juventud. Hace mucho no salía a caminar por el centro. Cosas que uno evita, calles que le recuerdan ese que fue y que no debió haber sido. Palabras dolorosas que escuchó, miedos, inseguridades y todo el stock de pendejadas que hacen que definitivamente los pasos obvien esos trozos del paisaje.
Me he dado cuenta de que mi relación con la ciudad se había roto de un modo tal que aún no comprendo cómo logré salir de mi casa y divertirme (o posar de divertida) y hasta conocer gente nueva.
La cuestión es que los viejos lugares me recordaban esos viejos "amigos", esa viejas costumbres. Y de pasar por ellos ya no los habitaba sino que era la eterna visitante. Perdí grandes regiones. Perdí antros, perdí museos, perdí parques, perdí andenes.
Nunca me propuse no volver, es decir, no volver a estar de verdad. Nunca me propuse mudar mis pensamientos y mis emociones. Pero era doloroso, digo, querer estar en cualquier lado que no fuera ese hogar, esas calles que fueron casa.
Cuando iba hoy en el bus rumbo a tu casa sentí una suerte de iluminación. Lo recordé todo. Fue como si todas las cosas que había reprimido y arrugado vinieran a mí sin dolor. Y la calle se vio limpia, inocente. Los lugares se vistieron de nuevo y ese dolor desnudo, esa soledad, ese vacío, fue remplazado por nuevos instantes.
En el lugar de las malas palabras y de las humillaciones aparecieron caricias y palabras nuevas.
Y el andén volvió a ser amigable y hasta los perros dejaron de ladrarme.
He vuelto a los lugares de mi esplendor y decadencia. Y ya no tengo miedo.
Es extraño. Jodida y tiernamente extraño. Tal vez tus ojos extranjeros que bautizan cada esquina de la ciudad me presta su mirada...y entonces toda la ciudad es nueva y amiga, aún cuando lleve toda mi vida acá. Me has reconciliado con los lugares, con las casa, con los buses, con los parques, con los perros, con los gamines, con el humo, con los olores, con la desastrosa malla vial...
Había perdido a mi ciudad. Había perdido la capacidad de hacer mía cualquier ciudad y ahora, fíjate, el mundo es bombón y yo lo tengo en la mano: le paso la lengua, te lo ofrezco, tú lo lames también.
Vuelvo a habitarme gracias a ti. Regreso a mi ciudad. "Por eso yo regreso a mi ciudad". Tú resignificas el espacio.

09:01

Caer con estilo: fiesta de cumpleaños para una niña mala



Este blog cumple tres años.
Hace tres años. Hace tres años llegué a este lugar. No me voy a dedicar a decir por qué los blogs son útiles o no, cuál es su futuro. Hace tres años, sinceramente me importaba un jodido rábano el futuro de cualquier cosa.
Si me preguntan, debo decir que estaba demasiado ocupada hundiendo un dedo en mi propio trasero por andar pensando en que así me amarían más. Basura.
Hasta que un día dije, "mierda, necesito espacio". Eso me ha dado esto. Espacio. Un lugar que necesitaba. Esos cinco minutos de más. Un lugar donde pudiera acomodar la caída, donde pudiera por fin caer con estilo.
En esa odisea buscando al menos un destello de los ojos de David Bowie (que de existir sería Dios), decidí evacuar toda la sarta de palabrería que tengo atorada entre las sienes de vez en cuando. A veces, parece que olvidara que este lugar existe. Pero a veces, es como la terapia ocupacional de las clínicas de rehabilitación: no te sirve para nada importante pero por lo menos tienes las manos ocupadas.
Cosas que sé... hace tres años era una versión más amarga de mí. Y quién iba a pensar que me reconciliaría con la vida. Quién iba a pensar que conocería a mi amor. Quién iba a pensar que en medio de toda esta gente, conocería personas.
Y sí. Como en el mundo de afuera, las cosas pueden ser una absoluta mierda... y a nadie le importa la seguridad de tu cabeza más que a ti. Y hay peleas que algunos asumen que también deben ser tuyas. Y hay mujeres con el síndrome de Helena de Troya. Y gordos grasosos, peludos, borrachos y pedófilos que se hacen pasar por rubias voluptuosas. Y hay personas, buenas, quejetas, medio ingenuas, intensas, graciosas, feas, estúpidas... personas que me ha alegrado conocer, otras que espero no conocer jamás debido a lo que ya sé de ellas.
Una fuerza nueva. Una fuerza para dejar el pasado atrás.
Este lugar ha sido para mí una disección de mi insignificante y mísera persona. Y debo decir que aún así, no estoy jodida. Todo lo contrario. Soy feliz.
Porque leer hoy esta montaña rusa emocional de los últimos tres años y ver que lo que entonces me importaba era una nimiedad y haber seguido adelante y haberme encontrado con él y ver que sí se podía y que lo merecía y que finalmente todo iba a estar bien.
Amigos de menos, kilos de más, opiniones divididas, responsabilidades multiplicadas. Una rueda que gira y gira y no se detiene dándome el premio que a la puta suerte le venga en gana. Aún así, aquí.
De frente al viento. Con una lista más amplía de lo que no me gusta. Con menos carga. Con menos complejos.
Eso es lo que vale la pena de los tres años de este blog. Y el recuento de todo eso está ahí,en el archivo. Quien quiera leer que lea. Hoy lo hago yo.
Un abrazo. ¿Para quién? Para mí. Para mi amor.Para los cuatro gatos que leen esto. Para los que me hacen el honor de no venir.
Esta es la fiesta de cumpleaños del lugar donde la niña mala vino a darse cuenta de que era buena.

14:09

Algo debes enseñarnos


No habla la moneda más brillante del estanque. 

No falta quien piense que soy  la moneda de 5 pesos, de las grandes, guardada en un baúl, con hongos, con moho, si se quiere. Lo digo porque no soy lo más grande, ni lo más bueno, ni lo más bello. 
Más bien todo lo contrario. 
Y aún así critico, dirán muchos.
"Sucede que me canso de ser hombre"  dijo el bueno de Pablo Neruda. Así, sucede que me aburro, me canso, me harto de la gente, me harto de su olor, de sus falsos intereses en mi bienestar, de su constante afán de demostrar que son más o menos, de las falsas modestias, de sus síntomas que desconocen, de la esquizofrenia con sus delirios de grandeza y de persecución. Me hastío, me canso de la murmuración, me canso de que las mujeres no se aguanten que haya mujeres más hermosas que ellas. 
Me canso de que algunos hombres siempre quieran alistarse en el concurso de la verga más grande. 
Me canso de estar rodeada de tantas beldades. Me preocupa que tantos cuerpos bellos contengan tantos complejos. Me pregunto por qué yo, con más razones, me preocupo menos. Me hastío, me tuerzo y me descoloco con la grandilocuencia de los que han hecho muchas cosas grandiosas -y está bien que las hayan hecho, eso no me molesta- pero que creen que sólo por el hecho de repetirlas en voz alta a la menor oportunidad todos tenemos que celebrarlo... fíjate que el mundo sigue más allá de las victorias personales y por lo tanto insignificantes de nuestra existencia.
Me aburre el síndrome de Helena de Troya, la necesidad de algunas de ser un trofeo que los hombres se disputan. Me aburre el  remedo de síndrome de Capgras que algunos padecen y que produce esas estúpidas cadenas de "antiguoamigode-ahoraamigode-aúnenemigode-perodenuevoamigode" porque, ¡reacciona colega! no eres lo suficientemente importante para que tus seres queridos sean suplantados por robots. 
Así y todo, serías capaz de rebanarle la garganta a tu padre para ver los cables.
Nadie está en tu contra, nadie va a dañarte. Nadie saca nada con tu muerte. 
Me refiero a algo verdadero.
Aquí en la tierra te necesitamos, estamos los que vivimos. Te necesitamos así seas un hijo de puta. Algo debes enseñarnos.
A qué pelear por ser el rey o la reina de territorios nimios como éste, el de los susurros o el de los ecos... la cuestión es que a veces debajo de la corona no hay cabezas.
Entre la desgracia de la falta de seso ajena y propia. 
Lo que importa es que igual amo, y me encanta. Y hay gente que también lo hace y no necesita tanta parafernalia. Hay amigos, lejos, en el tiempo y en el espacio. Hay cosas hermosas. Sonrisas, besos, platos para lavar, domingos en pijama. Y no tenemos necesidad de preguntarte cómo van tus cosas sólo para cerciorarnos de qué tan bien o mal van las nuestras. 
Hay lágrimas y golpes. 
Tristezas. 
Y también los orgasmos más grandes del mundo... pero reales.
Hay ojos que nos miran, gente que nos extraña y la que no quiere volver a vernos nunca.
Está también el vacío, lugar importante y menospreciado de la geografía cerebral. Los baúles mentales a los que se va lo importante. la forma en que "cualquier conocimiento nuevo desplaza al anterior". Las ganas de leer (pintar, tomar fotografías, pintarse las uñas, cocinar...) y la verdadera intención de no hacerlo.
Ahí estamos. Mientras los payasos de los capitolios y los palacios nos quitan nuestro derecho a darnos besos, echarnos un polvito, tener hijitos. Y nuestros congéneres tan preocupados por ser el que más aguante tomando cerveza. Aunque no tengo nada en contra de la cerveza, aclaro, todo lo contrario.
Ya pasó el momento de preocuparme por si estoy gorda. Algún día amigo, amiga, pasará ese momento para también.
Mientras escribo esto me digo "¿qué sentido tiene?"... este hastío es también estúpido. Con el trasero frente al computador o marchando en las calles, bañándose desnudo en las fuentes, tomando whiskey barato en los andenes, investigando curas para el SIDA, quejándote del gobierno, poniéndole el culo al Imperio para que a tu país se la hundan bien rico, chupándole la verga a tu jefe por un ascenso, acariciando la cabeza de tus hijos, siendo una santa, un gil, una puta, un marihuano, un sacerdote sodomita, un santo varón, un amoroso padre, una jodida estrella de rock, la reina de tu puto grupo de amigos insulsos que te creen la impoluta flor, el resentido que odia el día de San Valentín porque no tiene novia y le toca pajearse o el conciente que lo odia porque  es un tentáculo del monstruo capitalista o el enamorado que lo celebra para tener un alfiler más con el cual clavar su esperanza y felicidad pequeñita pero sincera; aún si eres la mejor madre del mundo o si tan sólo haces un esfuerzo para no quedar como una imbécil... cómo sea que la espada te haya herido hay algo que nos es común: esta herida es la que nos hemos autoinflingido.
Esta herida es la vida. Y este dulce aroma de rosas. Esos lugares a los que les tomaste una foto pensando que los recordarías al verla. Esas ilusiones que perdiste. La alegría de verte en los ojos de quien amas (que yo hoy siento). Recordar que hay otros que sufren más que tú y que la felicidad ajena deje de mortificarte.
Aquí estamos... igual de pequeños, igual de grandes. Y todos queremos ser el héroe de una película. Y nuestra historia de amor es la más hermosa obra de arte.
La mía lo es.


 



10:25

Australia



Como saben los cuatro gatos que leen este blog (los que sí saben leer, no los trolls de los últimos días), en las perversas tierras nos encanta el cine pero escribimos poco al respecto, a sabiendas de que muchos otros tendrán mejor ojo.
Sólo quiero decir que definitivamente, vale la pena ir a ver "Australia". Una película épica, una historia de amor, un relato sobre la tolerancia. Tiene lugar justo antes de la Segunda Guerra Mundial, en el norte de Australia, donde una aristócrata inglesa, Sarah Ashley (Nicole Kidman) debe encargarse del rancho Faraway Downs, debido a la muerte de su esposo. Lady Ashley, que será llamada "Mrs. Boss" deberá enfrentarse al corrupto terrateniente Carney quien tiene el monopolio ganadero de Australia y gracias a oscuras jugadas ha logrado hacerse beneficiario de los contratos para surtir de carne a las tropas.
A su llegada, Lady Ashley es confrontada y puesta en alerta de la situación de su rancho por un niño mestizo, Nullah (el actor natural Brandon Walters), con quien a lo largo de la película establecerá un lazo intenso, maternal, que será el móvil de la mayoría de los sucesos que se presentan. La ayuda para esta mujer que debe desafiar a la acartonada sociedad de Darwin vendrá de "The Drover"/El capataz (Hugh Jackman), quien es un rebelde, aisaldo de los blancos debido a su cercana relación con los aborígenes.
La presencia de Nullah en el rancho es uno de los dispositivos dramáticos más fuertes pues, en aquel tiempo, los niños mestizos eran arrebatados a sus madres aborígenes y educados por la iglesia para servir a los blancos y "quitarles lo primitivo" en un episodio de la historia australiana conocido como "Las generaciones robadas".
Por otra parte, aparece el relato romántico, la historia de la rosa inglesa y el salvaje australiano, que la película se encarga de retratar al estilo de los grandes relatos de amor de la época dorada del cine; pienso en historias como "Casablanca" y "Lo que el viento se llevo".
Esa es una de las cosas que vale la pena resaltar. Toda la película se erige como un homenaje a las grandes producciones de la época dorada de Hollywood y al esplendor del cine australiano de los años 30. Como en las anteriores películas de Baz Luhrman (Romeo y Julieta, Moulin Rouge), el director muestra su admiración por los grandes clásicos y su gran afición por los musicales, el gusto por los escenarios grandilocuentes y los vestuarios dramáticos característicos de las películas de época. A la vez, al igual que en sus obras anteriores, Luhrman es capaz de ligar ese esplendor nostálgico a formas innovadoras de narración, a saltos temporales y fragmentaciones que hacen que a pesar de la duración de la película no se convierta en algo soporífero; cabe resaltar además que, como siempre, en medio de todo este amor por los clásicos, siempre hace un guiño a la cultura pop y convierte a los personajes en seres actuales a partir de intertextos fácilmente reconocibles.
Sin duda, "El mago de Oz" como hilo conductor de la historia, la idea del viaje, del hombre mágico y del retorno al hogar, es una de las referencias mejor manejadas que se han visto desde hace mucho tiempo en el cine y aunque podría decir muchas cosas sobre esta relación creo que le dañaría la película a más de uno. Sin embargo, espero que salga corriendo a ver en su casa este clásico; entre más lo reviso más relaciones interesantes encuentro entre las dos películas.
Sobre la actuación, bueno, de más está decir que la señora Kidman es claramente una de las actrices más versátiles que he visto, tanto que dentro de una misma película puede ser la aristócrata fría, la mujer de armas tomar y la torpe e ingenua damisela enamorada -una de las cosas que más he admirado de ella siempre es su capacidad de hacerse la tonta, su torpeza natural y la capacidad de combinarla con el carácter de los roles que representa. Hugh Jackman, además de mostrar sus espectaculares pectorales, interpreta al hombre rudo y rebelde al que nos tiene acostumbrados pero lo combina esta vez con cierta calidez, cierta ternura que no le había visto en interpretaciones anteriores.
Sin duda alguna, Brandon Walters, logra robarles la atención a las dos superestrellas en algunos momentos de la película y finalmente, es su visión de la historia a la que estamos acudiendo, por lo que los buenos calificativos se quedan cortos para su actuación. Especial atención merece David Gulpilil, el actor aborigen que interpreta a King George: silencioso, sobrio, majestuoso y conmovedor hasta las lágrimas.
Por último, la elección de los escenarios, la preciosa fotografía se encargan no sólo de exaltar la belleza natural de Australia sino de promoverla como uno de los grandes lugares de filmación, interés que el gobierno y los artistas australianos comparten y para el cual se viene trabajando en los últimos años.
Excelente música, grandes actuaciones, preciosa fotografía, superestrellas, todo el lujo que corresponde a una superproducción de 130 millones de dólares y como si fuera poco, un buen guión con una historia de amor memorable.
Tal vez demasiado políticamente correcta, tal vez con aspectos que se quedan inexplorados en algunos personajes, pero definitivamente, una película que dejará una gran huella y a la cual hay que seguirle la pista en la próxima entrega de los premios Oscar.


Título original: Australia
Año: 2008
País: USA
Duración: 95 min.
Director: Baz Luhrmann,
Reparto: Nicole Kidman, Hugh Jackman,Brandon Walters, David Wenham, Jack Thompson
Guión: Baz Luhrmann y Ronald Harwood
Productora: 20th Century Fox
Género: Aventuras

**********
Póster de la película tomado de aquí
Imágenes Kidman_Walters y Kidman_Jackman tomadas de aquí
Imagen de David Gulpilil tomada de aquí


17:16

¿Por qué es tan malo Ricardo Arjona? Lo mejor de 2008: VH1 y la muerte de la metáfora


(La imagen fue tomada de aquí)

El próximo 19 de enero la provincia guatemalteca de Juacatenango celebra (¿?) los 45 años del nacimiento de su vástago Edgar Ricardo Arjona Morales. Para detalles sobre su biografía no es sino pegarse una visita por aquí
Para resumir el cuento, si le da pereza ir hasta allá a leer, el pequeño Edgar mostró desde la tierna edad de 2 años su desmedido "talento" que lo llevo a tocar la guitarra desde los ocho años. Estudio arquitectura, ingeniería y por fin,después de tanta pérdida de tiempo y plata, se graduó de Comunicación en la Universidad de San Carlos de Guatemala para finalmente darse cuenta de que tampoco servía para eso. Decepcionado de sí mismo, decide dedicarse a la música lanzando su primer disco titulado "Déjame decir que te amo" que termina siendo un contundente y rotundo fracaso.
A pesar de ello,y luego de participar con un personaje muy, muy, muy secundario en la telenovela "Alcanzar una estrella", insiste y saca al mercado su sencillo "Jesús es verbo no sustantivo" que será incluido en el álbum de 1993 "Animal nocturno"; hasta el día de hoy, ha seguido atormentado a grandes y chicos con su desmedido "talento".

Yo conozco a muchos fans de Ricardo Arjona y sé que me van a matar, pero no importa, prefiero la muerte a un mundo en el que este personaje sea considerado un poeta. Y lo digo porque muchas de las veces, cuando uno habla sobre Arjona y dice que sus melodías son muy básicas, muy planas, que todas las canciones tiene el mismo ritmillo de balada en español de los ochentas, le salen a uno con el argumento de "Pero es que escuche la letra" (sic)...

Porque la he escuchado es que lo digo.

Ricardo Arjona me persigue. Prendo la tele y ahí va el video, entro a una tienda suena la canción, conozco a alguna amiga y resulta que se muere por el bueno de Edgar Ricardo. De hecho una vez me tuve que mamar un viaje a Manizales escuchando la discografía del hombre porque el chofer del Expreso Bolivariano me salió romanticón.

Por eso mismo puedo decir que el único mérito que le puedo encontrar a sus habilidades como poeta es que tal vez sea la persona que más utiliza el oxímoron en la lengua castellana. Lo cual lo acerca más a Kevin Shelley (la persona que mayor cantidad de tapas de inodoro ha roto con la cabeza según el libros de los Guinness Records 2009) que a Cervantes. Para la muestra, una de sus obras cumbres "El problema":

"El problema no fue hallarte,el problema es olvidarte.El problema no es tu ausencia, el problema es que te espero.El problema no es problema, el problema es que me duele.El problema no es que mientas, el problema es que te creo.El problema no es que juegues, el problema es que es conmigo."
Entendimos, el problema es usted.

Arjona es burdo, ramplón, soso, vulgar. Su único mérito es tomar una característica general de las mujeres y resaltarla a partir de una sarta frasecillas cursis que en vez de expresar mejor la experiencia de lo cotidiano resultan despojándolo de su naturaleza y más bien intentan disfrazarlo de algo místico, misterioso, mágico, como sucede en su canción "De vez en mes", oda al período menstrual:
"De vez en mes una cigüeña se suicida, Y ahí estás tú tan deprimida buscándole una explicación. De vez en mes el cielo te roba el milagro, el tiempo te hace un calendario de una vez, de vez en mes. De vez en mes tú me propones huelga de hambre, yo algo de imaginación."
Yo no tengo problemas con el período, de hecho aprecio mucho que el mío llegué puntualmente. Pero eso es una obviedad, una simpleza disfrazada de poema... de poeta de esos que como decía el maestro Agusto Pinilla "creen que pueden cogerle el culo a las niñas porque son artistas". Ese es el problema. No le agrega nada, es un rodeo muy largo e innecesario para decir "Te llegó la regla, jodes mucho pero toma este vino caliente y hagamósle, tiremos"

Pasa con Arjona que no es más quen buen hijo de su madre que representa la malacrianza de nuestra cultura en la cual la superficialidad y la ramplonería son requisitos para ser aceptado y popular. Pasa con Maná y sus aparentes compromisos con el planeta, con elmedio ambiente... tan insulsos y oportunistas y falsos como la conciencia social de Juanes, asunto que tan bien señala Carolina Sanín en su artículo de Semana.com con respecto a la designación que hace EL TIEMPO de Juanes como personaje del año.

A lo que voy es a que tal vez lo peor de Ricardo Arjona es que su popularidad crece y crece y es tan grande debido a nustra pereza mental. A que su "música" es tan sosa y melosa y cursi como la de la mayoría de los ocupantes del top 20 de lo mejor del año en VH1 en el que al lado de cosas interesantes, frescas, como The Ting Things, Ximena Sariñaña o los verdaderos músicos de Café Tacuba, encontramos cosas tan ramplonas como Enrique Iglesias, Maná, Juanes en el puesto número 5 (por encima de Metallica y Leona Lewis, por ejemplo) y por supuesto, a mi amadísimo Ricardo.
No es cuestión de gustos. Tampoco hay que ser un genio para darse cuenta de que lo que estos sujetos representan es la derrota del pensamiento, la muerte de la metáfora. No hay que ser un erudito para darse cuenta de que Ricardo Arjona no hace música.

Y si eso no es argumento suficiente para usted, querido lector, sólo le digo: "Pero es que escuche la letra".




20:17

La amistad es para siempre

Hoy despedimos a uno de mis alumnitos, de mis muchachos. No importan las clases, lo que se aprendió o no. Pido perdón si alguna vez olvidé lo maravillosos que han sido mis alumnos, todo lo maravilloso que han hecho por mí, en mi vida. Hoy entendí que en esas caras hay amigos. Nada nos quita lo que hemos vivido... dolor y fuerza. La amistad es para siempre. A tu memoria y en tu nombre, siempre estarás con nosotros, alumno, amigo, hermano, compañero.


ELEGÍA

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se

me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,

con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano

de la tierra que ocupas y estercolas,

compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas

y órganos mi dolor sin instrumento.

a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.

Tanto dolor se agrupa en mi costado,

que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,

un hachazo invisible y homicida,

un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,

lloro mi desventura y sus conjuntos

y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,

y sin calor de nadie y sin consuelo

voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,

temprano madrugó la madrugada,

temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,

no perdono a la vida desatenta,

no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta

de piedras, rayos y hachas estridentes

sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,

quiero apartar la tierra parte a parte

a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte

y besarte la noble calavera

y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:

por los altos andamios de las flores

pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.

Volverás al arrullo de las rejas

de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,

y tu sangre se irán a cada lado

disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,

llama a un campo de almendras espumosas

mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas

del almendro de nata te requiero,

que tenemos que hablar de muchas cosas,

compañero del alma, compañero.

Miguel Hernández

19:35

Seis grados de separación: el verdadero reto


(Sofía Loren, Pamela Anderson, Peter O´Toole y Paz Vega)

Definitivamente en el mundo existen personas tan desocupadas que sólo ponen su energía en las cosas verdaderamente importantes. Como el cine. Conozco mucha gente que dice saber de cine y que critica a la ligera cuanta película nueva aparece; bien, pues puede que así sea pero la mayoría de las veces merecen ser amordazados de por vida.
Afortunadamente, aquí no necesitamos gente que sepa de cine sino gente a la que le guste mucho ver películas y almacenar datos inútiles en su cabeza. Si usted es una de esas personas que recuerda diálogos tontos y los utiliza en su conversación diaria, imita ademanes y recita bandas sonoras sólo porque de alguna forma no las puede sacar de su mentecita, este reto es para usted.
Seguramente ha escuchado hablar del juego "Seis grados de separación a Kevin Bacon" y conoce la mecánica. La idea central es que se puede relacionar a Bacon con cualquier actor en seis pasos, o menos, a través de los actores con los que ha trabajado en cualquiera de sus películas.
Con :::VARGAS::: hemos jugado muchas, muchas veces, a unir a dos actores y de hecho en su blog ya ha hecho él este concurso. Tomado de aquel post tenemos el siguiente ejemplo:
si quisieramos unir a Salma Hayek con Marlon Brando , el juego se resolvería así:
1. Salma Hayek actuó con Will Smith en Wild Wild West.
2. Will Smith salió con Gene Hackman en Enemigo Público.
3. Gene Hackman actuó con Marlon Brando en Supermán.
Así de fácil.

Así que brevemente, los reto a resolver nuestros dos últimos divertimentos:



1. Sofia Loren - Pamela Anderson
2. Y este es verdaderamente para expertos: Peter O´Toole - Paz Vega

Como siempre GANA EL QUE HAGA LA CADENA MÁS CORTA ENTRE LOS DOS ACTORES.
IMPORTANTE: Como no nos gustan los trampositos, la idea es que incluyan en su respuesta películas que HAYAN VISTO... por lo tanto, los ganadores pueden ser sometidos a preguntitas sobre las películas de su cadena.

El premio será a convenir (cervecita pa los conocidos puede ser) de acuerdo a mis posibilidades: no esperen mucho pues este es un blog pobre.

No está de más decir que las dos cadenas se lograron sin ayuda de la Internet pero que posteriormente fueron verificadas con IMDb
Así que, ¿a qué esperar? ¡Id a por el premio chavales!

***************
Noticia: a las 8:45 a.m. del 11 de diciembre sólo una persona ha hecho las dos cadenas, Don Figo; sin embargo, existe la posibilidad de hacerlas más cortas. De hecho, la primera puede hacerse en dos pasos. Se cierra a las 12 de la noche del 12 de diciembre. ¡Animaos!

17:45

Infierno

(Blanco sobre blanco -White Square on White- 1918, Kazimir Malèvich)
Existe.
El infierno es este cielo blanco, este ruido blanco, este duelo blanco.
El infierno es aquí, es mi cabeza.
Es una habitación de paredes blancas, las manos amarradas a la cama, una mujer demente, una enfermera.
El infierno es merecerlo.
Es estar aquí hoy, de nuevo, allá.
La tristeza es el infierno, saber que merecemos estar en el infierno.
Tengo el corazón roto.
Quiero acostarme y morir, dos veces.
Había una vez una niña pequeña y luego, una mujer gorda.
El encanto y luego, la palabrería.
Un millón de amigos y luego, trinos y ecos en la distancia, sin sentido.
Una niña pequeña y un destino tan malparido que me mira desde el espejo, la pobre.
Ninguna canción sabe mi nombre.
No hay música en donde me encuentro.
El lugar en donde crees que está dios es la casa de David Bowie, pero no te engañes: el infierno es esta habitación y no hay salida.
Existe.
Es cuando todo lo que amas se convierte en polvo en tus manos.
Es saberte el virus, ser la infección.
Vale la pena sentir como el pecho se quema como el papel de una lámpara, de un farol... es triste prenderse fuego, pero así están las cosas.
Me miro arder desde la ventana y es casi una expiación: el rojo corazón arde en esta habitación tan blanca, tan vacía, tan llena de que no estás.
El infierno es este duelo blanco, este aullido blanco, este vacío.
Existe.
No soy Malevich,
así están las cosas.

*********

(Te necesito, tú eres el único color que existe)

07:53

¡No tengo por qué saberlo!



(La imagen salió de aquí)

Seguramente usted, amigo lector, también ha pasado por situaciones como esta. Y seguramente, también está usted terriblemente cansado de ser usado de forma tan agresiva y descarada. Es hora de unirnos, de gritar todos desde el fondo desde nuestro pecho : ¡NO TENGO POR QUÉ SABERLO!

Nos pasa a todos. Si usted amigo, es abogado, aunque esté especializado en derecho tributario va a recibir una llamada del primo-del-amigo-de-la-prima-de-la-tia-de-la-novia-del-vecino para que le ayude a poner una acción de tutela porque el colegio del chino no lo deja llevar medias de malla con el uniforme de fútbol o cualquier pendejada; si usted esgrime que su especialidad es otra, el primo-del-amigo-de-la-prima-de-la-tia-de-la-novia-del-vecino asume que usted es una mal abogado. Que esa platica de la universidad se perdió.

Si usted, como yo, estudió literatura, recibirá, como me ha pasado a mí (lo juro) una llamada para preguntarle por el significado de una palabra o por su antónimo. ¡Joder! ¿es que no existen los diccionarios?, ¿es que la Internet sólo sirve para mariquear?, ¿ah? O le puede suceder que todo el mundo crea que usted debe tener la última palabra en cuanto a libros se refiere, o que debe haberlos leído todos, o que siempre tiene que salir con el comentario erudito, crítico (mamerto y pseudointelectual) sobre la obra en cuestión. Tres cosas: 1. Estudié literatura, no lectura rápida; 2. A veces lo único que tengo para decir sobre un libro es que me gustó; 3. Si usted amigo cree que sólo y porque alguien que estudia literatura le recomendó un libro éste necesariamente es bueno, se debe a que es usted un pobre ingenuo (o simplemente imbécil).

Le pasa a los profesores de inglés, pues la gente los toma como diccionarios ambulantes y si se equivocan o no conocen una palabra la gente les dice "¿Y luego usted no estudió inglés?". El historiador debe saberse los nombres de todos los presidentes para la tarea del primo, el matemático es el único que sabe multiplicar a la hora de pedir la cuenta, el médico tiene que diagnosticar a los amigos sin examinarlos.

¿Por qué putas?, ¿es que el trabajo de uno no vale?, ¿es que la universidad lo gradúa a uno de solucionario de los problemas ajenos?

Yo soy culipronta, de hecho soy miembro de ANACUPRO ... pero tengo un límite. Y no quiero ser el diccionario de sinónimosy antónimos, ni la guía turístico-literaria, ni nada de eso. Y menos gratis.

Hay que establecer ciertos límites y eso empieza por uno mismo. Así que además de dejar de usar a los profesionales de distintas disciplinas como su manual para dummies usted, amigo abogado, literato, historiador, ingeniero, filósofo o lo que sea que sumercé haya tenido a bien en convertirse, deje de acaparar las conversaciones hablando sólo de su oficio, de lo bueno que usted es en él, de como usted SÍ entendió el libro y los demás no. Porque en ese caso, mi querido lector, es usted simplemente imbécil (en ningún caso un pobre ingenuo).

08:58

Desvarío: pensando en John Cheever

Me pasa muy seguido que me levanto con ganas de escribir, como si tuviera una cosa atorada y fuera necesario vomitarla para descansar, para poder respirar de nuevo. Luego abro mi garaganta con un cuchillo frente al espejo y me doy cuenta de que no había nada. Que la cosa importantísima que tenía que decir no existe. Que la tal sensación de necesidad de escritura era una ilusión más, la imagen de una frustración.
A veces simplemente, el problema es que uno no tiene nada qué decir.
Estoy leyendo "Días aún más extraños" de Ray Loriga. La gente que conozco no confía mucho en él y sin embargo, le entregaría todos mis ahorros (si los tuviera), para que escriba, mande matar a su suegra, para que se los fume, para que se los coma en churros o en cucas: Ray Loriga ha sido un susurro en mi cabeza desde hace más de diez años. No lo puedo callar porque no me apetece dispararme en la sien, así que mejor lo incluyo en mi lista de autores preferidos.
Hoy estaba leyendo el fragmento del libro que se llama "Los libros quemados" y encontré una de esas cosas por las que me digo que definitivamente sería bueno poder tener una idea metida dentro de la cabeza de vez en cuando, de esas que me hacen decir "ojalá yo lo hubiera escrito" y "¡oh! jamás podría escribirlo así (que resulta ser la única manera de escribirlo)": "La gente escribe, cualquiera, todos, yo mismo. ¿Para qué? No está claro. Para corregir un error, para rectificar un dato, para ganar altura, dinero, prestigio, para birlarle una novia a una manate más diestro, para no pensar en la muerte o para pensar en ella con cierta distancia. O simplemente para tener algo que hacer entre sopa y sopa. Sin embargo, todos los escritores parecen avergonzarse de ello."
A veces la vergüenza de escribir es sana. Se convierte en un bloqueo efectivo para cierta mierda innecesaria y jarta que se lee por ahí. Y sin embargo, como dice Ray Loriga, se escribe mucho. Mucha gente quiere ser escritor "cuando sea grande", y tanta más piensa que ser escritor es una especie de don que permite cagarse en todo. Pero ese don es como también señala Loriga, a lo John Cheever, algo que debe ocultarse: porque a veces es más digno disfrazarse de idiota todos los días para ir a un trabajo que no se quiere, porque lo importante es, como siempre, el disfraz; porque no nos pone de pelea ir a comer la misma masa amarillenta todos los días y cobrar por ello; porque un mono con traje es un señor y a una rata con tacones hay que cederle la silla, caballeros.